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Cómo actuar en un choque automovilístico

Protege lo más valioso

Por Igal Rubinstein*

Miedo, molestia, angustia, confusión, coraje, estrés. Entre otros mil, estos son algunos de los sentimientos que se generan en nosotros al sufrir un accidente automovilístico.

El sector asegurador ha notado que en muchas ocasiones debido a estos sentimientos, además de intereses personales de cada uno de los implicados en un choque, algunas personas mienten o brindan declaraciones imprecisas a los ajustadores que acuden a los siniestros.

Las aseguradoras gastan anualmente grandes cantidades de dinero para pagar la cobertura de accidentes automovilísticos. Sólo por ejemplificar, según la AMIS, entre choques, robos, atropellamientos, etc., las aseguradoras pagaron en 2006 más de 29 mil millones de pesos a los beneficiarios de seguros automotrices.

Además de los estudios llevados a cabo por entidades judiciales, las aseguradoras cuentan con un cuerpo de investigadores especializados en siniestros que determinan responsabilidades en casos donde la información brindada por los accidentados no es clara. Esto es uno de los factores causantes de que las aseguradoras eleven sus precios y bajen sus niveles de calidad en los servicios que ofrecen.
 
Los ajustadores en ocasiones muestran un comportamiento hermético, desconfiado o hasta cierto punto cerrado. Ellos viven de los reportes que presentan a las aseguradoras para las que trabajan, y parte de su labor consiste en ahorrar la mayor cantidad de dinero a estas empresas.

No por ello los ajustadores deben ser vistos como nuestros enemigos. Al contrario, si somos precisos en nuestras declaraciones, es muy probable que nos ayuden mucho al enfrentarnos a lo frustrante de sufrir un “siniestro”.

Para facilitar el complicado camino de chocar o ser chocado debes:

Declarar con precisión
Ofrece una declaración coherente, objetiva y basada sólo en los hechos. No culpes a la contraparte ni hagas comentarios despectivos, sólo menciona en qué radica la responsabilidad de cada uno de los implicados.

Mentir no sólo te quitará credibilidad ante el ajustador, también puede retrasar los procesos necesarios para solucionar el conflicto y, en caso de resultar una declaración falsa, podría perder validez tu seguro. Recuerda que para mentir no sólo debes engañar al ajustador, también a las instancias judiciales, y a los peritos de las aseguradoras.

Es importante pedir una copia del informe del siniestro y mantenerte atento a lo que se escribe. Si no te pueden dar el documento, lee con atención antes de firmar cualquier cosa.

Tiempo para reflexionar
Si por el percance te alteraste, aprovecha el tiempo que toma llegar al ajustador al lugar de los hechos para aclarar tu mente, si al llegar este no has logrado conseguir la calma, puedes pedir más tiempo a fin de brindar la declaración más precisa.

No negociar
No busques “arreglos” ni soportes chantajes ni reproches de nadie antes de que llegue el ajustador. En ocasiones lo dicho en conversaciones con quien se dio el percance puede resultar contraproducente. Recuerda que la labor de los ajustadores es llegar a acuerdos favorables para todas las partes o por lo menos lograr que el responsable pague por los perjuicios causados.

Si no está asegurado el que me chocó
Sólo 47% de los autos en México están asegurados. Si la persona con la que chocas no cuenta con un seguro, habla a tu aseguradora y permanece en espera del ajustador, él es el más indicado para establecer convenios, así como brindarte el apoyo necesario en ese momento. De esta forma lograrás que se paguen los daños causados a tu auto y evitarás problemas que pudieran presentarse de no hacerlo, como deslindar las responsabilidades correspondientes.

No pidas dinero, pide que arreglen tu auto
Si vas con prisa o chocas con una persona que no cuenta con un seguro, no intentes “arreglar” las cosas. Muchas veces el culpable ofrece dinero para que arregles tu auto por tu lado. Lo más recomendable es que el seguro arregle tu auto. Recuerda que esa es una de las funciones de los seguros y es preferible ver tu auto como si no le hubiera pasado nada que perder tiempo y seguramente más dinero buscando talleres y refacciones.

Si no me duele no tengo el cuello roto
Si por el choque observas abolladuras severas en el auto, si la velocidad previa al impacto era alta, si la posición que guardabas en el asiento no era la apropiada o recibes un golpe aparentemente fuerte, pero sin moretones o hemorragias, solicita asistencia médica para determinar si estás en riesgo de haber sufrido un golpe con consecuencias. Recuerda que es mejor asegurarse de que no correremos riesgos en el futuro, y un pase médico puede ayudarnos en estos casos.

Testigos
Dependiendo de la intensidad del choque y la dificultad para llegar a un acuerdo, recomendamos contar con el testimonio de un tercero que corrobore los hechos ocurridos ante el ajustador e incluso frente al Ministerio Público. Recuerda que si tu declaración no fue verídica, siempre puede haber testigos que la refuten o la refuercen. De no haber testigos pregunta por las cámaras de seguridad colocadas en la vía pública.

 

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